
Interior de Santa Sofia
La verdad, es que un viaje a una ciudad desconocida, siempre supone una nueva oportunidad para hacer nuevas fotos... Y si es Estambul, donde todos hemos visto esas espectaculares puestas de sol detrás de las mezquitas, como que no puedes quedar mal... Así que todos los días marchaba con el trípode cargado al hombro, esperando esas maravillosas puestas de sol, y esas fotos nocturnas que tanto me gustan...

A destacar, la visión interior de Santa Sofía, tantas veces imaginada desde los libros de las Maravillas del Mundo que ojeaba con avidez en mi infancia... (lejana ya...). La Basílica de la Cisterna, con su mágico ambiente y su luz imposible. Y la puesta de sol desde Asia, que compensa la posibilidad de mareo por atravesar el Bósforo...
En definitiva, un viaje de ensueño para el fotógrafo aficionado, que si bien creía poder aprovechar más, la verdad es que repasando el trabajo realizado (trabajo??? A esto le llaman trabajo??), puedo estar bastante satisfecho.