La imponente ciudad de Jaisalmer está rematada con una espectacular fortaleza. A pesar del calor que sufrimos, las visitas a la fortaleza, una verdadera maraña de callejuelas llenas de comercios, templos y palacios, fue una delicia. A las puertas de la fortaleza, diversos vendedores exponían su mercancía, como estas alfombras tan coloridas.
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